Quiero hablar del amor...pero no del
amor juvenil, de ese amor arrebatado, inocente, nuevo, sino del amor
maduro...el que llega en la cuarta o quínta década.
Quizás a algunos les parezca ridículo o sin sentido,
pero
yo, que lo vivo, puedo afirmar que no.
yo, que lo vivo, puedo afirmar que no.
Los años nos enseñan y se viven... van pasando como las
hojas de un libro al que le damos vuelta y en el cual escribimos lo que sentimos, lo que soñamos, lo que deseamos...
